San Jorge

Abril 23, 2009

San Jordi invita a la lectura, así que tomen un libro, olvidénse del mundo y dejénse llevar por sus historias…

www.librosgratis.org

Al margen:

Me ha encantado la idea de sustituir la tradicional rosa por una mata de borraja, algo típicamente aragonés. Curiosa y divertida iniciativa.

Shakespeare Garden

Abril 6, 2009

“El jardín de Shakespeare se inauguró en 1916 por iniciativa de la Shakespeare Society para conmemorar los primeros trescientos años desde la muerte del bardo. Sin embargo, tras sucesivas administraciones apáticas el jardín fue cediendo su grandeza ante el empuje de las malas hierbas y los vándalos. En 1980, el terreno fue recuperado  por los conservadores de Central Park y ahora, en estos primeros días del nuevo milenio, era cuidado amorosamente por un celoso jardinero.

De las casi doscientas flores, hierbas salvajes, árboles y plantas cuyos nombres Shakespeare plantó en sus obras, menos de la mitad había conseguido agarrar y florecer en este pequeño jardín.

Algunas tienen placas con los versos donde son mencionadas, para reconocer las demás hay que contar con la paciencia del amable jardinero que suele estar demasiado ocupado cuidando sus flores como para hablar de ellas.

Molly no sube con frecuencia al norte de Manhattan pero cuando viene por aquí, aquí es donde viene.”



Ficha:

El hombre que inventó Manhattan de Ray Loriga, 2004

El Shakespeare Garden all se hace referencia esta situado en el Central Park West de New York, aunque existen más de una docena de jardines dedicados a la obra del dramaturgo inglés situados por todo el mundo.

Mona

Marzo 8, 2009

Nunca ha estado entre mis obras favoritas, sin embargo, esta revisión de la Gioconda de Leonardo Da Vinci de la ilustradora zaragozana Blanca BK me ha parecido fantástica.

Como también lo son sus versiones de carteles cinematográficos de películas clásicas y actuales.

desesperación

Diciembre 23, 2008


Magnífico dibujo de Kubert.

Ficha:

Yossel de Joe Kubert

Una más

Noviembre 4, 2008

“Don’t be a stranger, OK? ‘Even chance meetings‘…how does the rest of that go?”

“‘Are the result of karma ‘.”

“Right, right, ” she says. “But what does it mean?”

“That things in life are fated by our previous lives. That even in the smallest events there’s no such thing as coincidence.”

She sits there on her yellow suitcase, notebook in hand, giving some thought. “Hmm… that’s a kind of philosophy, isn’t it? Not such a bad way of thinking about life. Sort of reincarnation, New Age kind of thing. But Kafka, remember this, OK? I don’t go around giving mymobile-phone number to just anybody. You know what I mean?”

Gracias a la Marmota descubrí a Murakami. Hoy me he encontrado con este texto que debería resaltar completamente en negrita por la cantidad de “reflejos” que encuentro en él.

Ficha:

Kafka on the Shore de Haruka Murakami, 2003

Ender

Octubre 5, 2008

Hay muchas formas de que consigan que hagas lo que no quieres, la más común es el engaño y la mentira.

No sé qué es lo que está pasando realmente, ni si la información que nos dan es verdadera. Deseo que no lo sea, y que todo sea una absurda y equivocada forma de conseguir algo más de nosotros.

Aunque eso no sea mucho mejor, por lo menos sabré cuál es el juego y si están logrando convertirme en su monstruo. Insectores.

Referencia:

El juego de Ender de Orson Scott Card, 1985

magistral

Junio 25, 2008

Una imagen que sintetiza una vida.

Y un cómic magistral, el primero y único hasta ahora en conseguir un Pulitzer.

Ficha:

Maus de Art Spiegelman.

Convent

Mayo 28, 2008

Yo soy medianamente bueno,

y con todo, de tales cosas podría acusarme,

que más valiera que mi madre no me hubiera echado al mundo.

Soy muy soberbio, ambicioso, vengativo,

con más pecados sobre mi cabeza que pensamientos para concebirlos,

fantasías para darles forma o tiempo para llevarlos a ejecución.

¿Por qué han de existir individuos como yo,

para arrastrarse entre los cielos y la tierra?

FIcha:

Hamlet, Acto III Escena I

Hamlet Príncipe de Dinamarca, W. Shakespeare

No sé porqué pero hoy me ha venido a la cabeza el cuento de Tolstoi.

Recuerdo leerlo, y releerlo cuando era pequeña.

Y aunque nunca fue de mis favoritos, realmente es una historia preciosa.

***

En las lejanas tierras del norte, hace mucho tiempo, vivió un zar que enfermó gravemente. Reunió a los mejores médicos de todo el imperio, que le aplicaron todos los remedios que conocían y otros nuevos que inventaron sobre la marcha, pero lejos de mejorar, el estado del zar parecía cada vez peor. Le hicieron tomar baños calientes y fríos, ingirió jarabes de eucalipto, menta y plantas exóticas traídas en caravanas de lejanos países.


Le aplicaron ungüentos y bálsamos con los ingredientes más insólitos, pero la salud del zar no mejoraba. Tan desesperado estaba el hombre que prometió la mitad de lo que poseía a quien fuera capaz de curarle.
El anuncio se propagó rápidamente, pues las pertenencias del gobernante eran cuantiosas, y llegaron médicos, magos y curanderos de todas partes del globo para intentar devolver la salud al zar. Sin embargo fue un trovador quien pronunció:


—Yo sé el remedio: la única medicina para vuestros males, Señor. Sólo hay que buscar a un hombre feliz: vestir su camisa es la cura a vuestra enfermedad.


Partieron emisarios del zar hacia todos los confines de la tierra, pero encontrar a un hombre feliz no era tarea fácil: aquel que tenía salud echaba en falta el dinero, quien lo poseía, carecía de amor, y quien lo tenía se quejaba de los hijos.
Mas una tarde, los soldados del zar pasaron junto a una pequeña choza en la que un hombre descansaba sentado junto a la lumbre de la chimenea:


—¡Qué bella es la vida! Con el trabajo realizado, una salud de hierro y afectuosos amigos y familiares ¿qué más podría pedir?


Al enterarse en palacio de que, por fin, habían encontrado un hombre feliz, se extendió la alegría. El hijo mayor del zar ordenó inmediatamente:


—Traed prestamente la camisa de ese hombre. ¡Ofrecedle a cambio lo que pida!


En medio de una gran algarabía, comenzaron los preparativos para celebrar la inminente recuperación del gobernante.


Grande era la impaciencia de la gente por ver volver a los emisarios con la camisa que curaría a su gobernante, mas, cuando por fin llegaron, traían las manos vacías:


—¿Dónde está la camisa del hombre feliz? ¡Es necesario que la vista mi padre!


—Señor -contestaron apenados los mensajeros-, el hombre feliz no tiene camisa.

Robert Frost

Abril 29, 2008

Uno de los primeros poemas que me impresionaron de verdad siendo adolescente y me hicieron pensar. Llegó a mí gracias a una novela de Susan E. Hinton

De la naturaleza el primer verde es oro,

su matiz más difícil de asir;

su más temprana hoja es flor,

pero por una hora tan sólo.

Luego la hoja en hoja queda.

Así se abate el Edén de tristeza,

así se sume en el día el amanecer.

Nada dorado puede permanecer