Frío
Enero 10, 2009
Hace mucho tiempo, en algún lugar de Japón, vivía una pareja de ancianos muy pobres. Se encontraban muy tristes pues era la víspera de Año Nuevo y no tenían qué comer. La anciana dijo: “He hecho unos adornos para el cabello. Si los vendemos podríamos comprar comida.” El anciano le contestó: “De veras? Gracias! Voy a salir para venderlos.”
Ese día hacía mucho frío y nevaba bastante. En el camino se encontró con unos Jizo (dios del bien representado mediante una estatua de piedra al costado del camino). El anciano, dirigiéndose a las estatuas dijo: “Tienen frío, no?” y retiró la nieve que tenían sobre la cabeza.
El anciano llegó a la ciudad y la recorrió por todas partes, pero no pudo vender nada. Tras muchas horas, un hombre se le acercó y le dijo: “Hoy no es un buen día. Yo tampoco he podido vender mis kasa (paraguas). Hacemos un cambio? Yo te doy kasa y tú me das adornos para el cabello. Si tenemos suerte, si cada uno vende cosas diferentes, conseguimos algo.” El anciano le contestó: “Si, está bien. Hagamos el trueque.”
Al final del día, el anciano no pudo vender nada y decidió regresar. Camino a casa, de nuevo se encontró con los Jizo y les dijo: “Usen esto, por favor” y les puso los kasa que no pudo vender. Pero faltaba uno para el Jizo más pequeño. El anciano se quitó una toalla que tenía en la cabeza que utilizaba para protegerse de la nieve y se la puso.
Esa noche le contó a su mujer sobre lo ocurrido y ella le dijo: “Hiciste bien. Estoy muy contenta.” En ese momento, oyeron un ruido extraño que venía de afuera. Se asomaron y se sorprendieron al ver comida y ropas. A lo lejos se veían a los Jizo alejándose en fila.
[Fuente: Urban Nikkei]
distancias cortas
Julio 15, 2008
Parece increíble que civilizaciones tan lejanas, comenzaran dando los mismos pasos.
Es lo fascinante de lo primitivo. De lo básico. La esencia.
Siurell típico de Mallorca, que remonta su origen a la época cretense.

Haniwa japonés del período kofun