Conflicto de exposiciones

Diciembre 27, 2008

Daumier llega a Zaragoza, evitándome una visita imposible a Boadilla.

El Prado organiza una retrospectiva de Francis Bacon que comienza el 3 de febrero y que no puedo perderme.

La exposición del Thyssen, ¡1914! La Vanguardia y La Gran Guerra termina un mes antes. Me temo que no podré verla. Y va a ser una verdadera lástima.

Y para redondearlo el Reina Sofía dará por concluída la muestra sobre el trabajo de Carl Einstein el 16 de febrero.

El mismo día que cierra La Escuela Yi en el Caixa Forum madrileño.

El 2009 empieza con muy buenas perspectivas, y con un viaje a la capital que no puede demorarse mucho..

Del futuro al pasado

Octubre 27, 2008

Lo bueno de los paseos matutinos es que con la calma y el sol como guías, puedes descubrir pequeñas joyas.

Hace un par de semanas, gracias a ese caminar sin rumbo, aparecí en El Patio de La Infanta y pude ver de cerca obras de Chagall, Dalí, Masson, Giacometti, Miró, Oteiza, Picasso, Pablo Serrano, Tapies… un breve resumen de las exposiciones que ha organizado Ibercaja durante los últimos 30 años.

Ver a tan sólo unos centímetros las casas de l’Estaque o el Violon de Braque fue un lujo que casi me pierdo. Y no me lo hubiera perdonado. Trazos que podría contemplar durante horas con una sonrisa mientras trato de adivinar cada tejado.

Lo mejor de la exposición fue que además, permitía ver retratos que consistían en sí mismos en auténticas obras de arte: Fotografías de Henry Cartier-Bresson con quien, además de cumpleaños comparto ese gusto por tratar de captar qué hay más allá de la apariencia.

Retrato de Pierre Bonnard en su casa Le Cannet, Francia. 1944
Prueba en gelatina-bromuro. 30 x 40cm.

Me gustó especialmente la imagen que tomó de Pierre Bonnard en su taller de paredes desnudas y austeridad cisterciense. Una imagen de un artista rodeado sólo de lo que le es necesario, sus lienzos, sus notas y una radio para conectarse a la realidad. Un hombre delgado, agazapado cerca de un radiador quizá para huir de la frialdad de la estancia de paredes húmedas. Un pintor que observa el mundo con detalle a través de sus pequeñas lentes y le devuelve lo que provoca en su interior.

Ficha:

Del futuro al pasado. Obras maestras del arte contemporáneo. 30 años 30 artistas
Del 22 de mayo al 20 de octubre de 2008
Ibercaja Patio de la Infanta. Zaragoza

Piezas

Octubre 22, 2008

Hace unos días me lamentaba porque un resfriado me impedía pasear por las salas de El Prado tal como había planeado. Pero he descubierto que ayer mismo se inauguró una exposición de litografías de Honoré Daumier en la capital. Ahora me alegro de haber retrasado el viaje.

Siento un cariño especial por Daumier, por su rebeldía, por su coraje, por su ingenio, por su perseverancia, por su lucha por las libertades y su contínua denuncia de lo corrupto. Su obra es de ésas que siglos después seguirá vigente y no necesitará de intérpretes, porque es sencilla, clara y muy directa.

Cuando pienso en él vienen varias imágenes a mi memoria, las dos versiones del vagón de tercera y la que para mí es su litografías más bella:

Rue Transnonain, le 15 Avril 1834. Litografía, 33.9 x 46.5 cm (1834)

Una imagen dura, como lo fue su vida. Una imagen que habla de barbarie, de la violencia, de muerte, de locura y de impotencia. De tres generaciones exterminadas durante la noche por una revolución que no entendía de inocencia. De soldados aterrados por el asesinato de un compañero, que claman venganza y disparan con ojos ciegos a las personas que se encontraban en el lugar que creyeron amenazador para ellos. De un padre que trata de proteger inútilmente a su hijito ocultándolo con su cuerpo. De unos inertes abuelos que ven el fin de todo en lo que creyeron.

Sin embargo la escena carece de violencia, y consigue transmitir una inquietante calma. Daumier escogió representar el momento posterior a los disparos, ése en el que ya no se oye ningún ruido, ni siquiera un gemido o un lamento, ni un llanto de niño, sólo silencio.

Baudelaire, otro de esos personajes a los que adoro, lo describió con una precisión absoluta: “Sólo reinan la muerte y el silencio”

Ficha:

Honoré Daumier

Fundación Banco Santander, Ciudad Financiera Boadilla del Monte, Madrid

Del 21 de octubre de 2008 al 11 de enero de 2009

Un máster

Julio 22, 2008

Eso es, más o menos, lo que llevó a Goya a viajar a Italia. Tras iniciar su aprendizaje en academias españolas, y sin lograr la anhelada beca de la Academia San Fernando, Francisco cogió sus bártulos y emprendió el viaje recorriendo la costa francesa hasta llegar a Roma.

Allí conoció el “nuevo gusto”, perfeccionó su dibujo, sus pinceladas, sus mezclas… y regresó a España con la semilla de lo que le convertiría en el gran genio que adelantó en el siglo XVIII, la pintura del XX. Y comenzó a escribir en el cuaderno que le acompañaría durante 20 años y guardaría sus notas, bocetos, cuentas…

A su vuelta, Goya pintó para la Corte, pero no complaciendo sino retratando. No se limitó a pintar lo que los monarcas querían ver, les mostró la realidad, convirtiendo una vez más la pintura en instrumento de crítica, en motor de progreso.

La vendimia, 1787. Museo del Prado (cedido a la exposición)
Óleo sobre lienzo. 2,75 x 1,90 m

En esta época, en el Goya joven, se centra la exposición “Goya en Italia”, que puede disfrutarse en el Provincial. Un planteamiento excepcional, que encuadra a Goya en su época, mostrando algunas de sus influencias, su evolución, junto con obras representativas de sus contemporáneos (Mengs, Piranesi, Francisco Bayeu, Fragonard… ) que ayudan a valorar mejor la obra del pintor… Un recorrido cronológico y temático que hace disfrutar al visitante.

Si son afortunados, Regina les ayudará a conocer más al hombre y al genio, y disfrutarán durante hora y media de la simpatía y saber hacer de una prometedora historiadora del arte.

Ficha:

“Goya en Italia”, comisariada por Joan Sureda

Museo Provincial de Zaragoza

Del 1 de Julio al 15 de septiembre