Running to the edge of the world
Agosto 25, 2009
Siempre me ha parecido triste esta época del año en la que los días empiezan a ser más cortos y la luz de la tarde se vuelve grisácea.
Mientras veo pasar las horas, intento hacer sonar mi guitarra con esa canción que no deja de sonar en mi cabeza
Paréntesis involuntario
Agosto 24, 2009
No sé qué pasó pero dejé de escribir, de contarme a mí misma lo que me pasa por la cabeza. Y lo echo de menos.
Si miro atrás hay mil lecciones aprendidas, y la misma sensación de que sigo al principio del camino.
Me propuse reciclarme y cuando daba el año por perdido, la compañía me dió sin saberlo la oportunidad de superar objetivos personales. Descubrí resortes que no conocía en mí, me dí cuenta de que con la motivación suficiente llego más lejos de lo que podía pensar, superé mis límites y algunos de mis miedos, y disfruté estrechando lazos con los que ahora llamo mis compañeros. Diez intensos días en un país extraño dando el 200% de uno mismo. Pero me queda la sensación de que podía haberlo hecho mejor.
Me propuese ser más valiente y perder el miedo a exponerme. No resulta fácil. Avanzo, me sorprendo a mí misma y me sorprenden las positivas reacciones ajenas. Me he emocionado varias veces con ellas. Pero la sensación de inseguridad persiste. Me reto, y aunque consigo ganar batallas, hay todo un abismo de miedo rodeándome.
Ahora estoy a punto de cumplir un sueño. En algo más de un mes viajaré a Tíbet. Visitaré Potala. Me reflejaré en el lago. Pero no estoy segura de que me guste lo que veré.