¿Truco ó trato?

Octubre 31, 2008

Honren a sus difuntos y gocen la vida que ustedes tienen.

Disfruten de Halloween

Ficha:

“This Is Halloween”, de Danny Elfman  para la banda sonora de

Nightmare Before Christmas“  dirigida por  Henry Selick

Adaptación de la historia de Tim Burton

Fortaleza

Octubre 30, 2008

Siempre me ha fascinado la fuerza que transmite esta actriz, aún cuando todavía era una niña. Nadie como ella para interpretar a Jane Grey. Dos mujeres de rompe y rasga.

Creo que podría citar los diálogos de esta película de memoria. Y mi hermana también ;) Al verla de nuevo y tras haber visitado el verdadero cadalso, no puedo evitar que se me pongan los pelos de punta.

Larga vida a la Reina Jane

Ficha:

Lady Jane, dirigida por Trevor Nunn, 1986

Del futuro al pasado

Octubre 27, 2008

Lo bueno de los paseos matutinos es que con la calma y el sol como guías, puedes descubrir pequeñas joyas.

Hace un par de semanas, gracias a ese caminar sin rumbo, aparecí en El Patio de La Infanta y pude ver de cerca obras de Chagall, Dalí, Masson, Giacometti, Miró, Oteiza, Picasso, Pablo Serrano, Tapies… un breve resumen de las exposiciones que ha organizado Ibercaja durante los últimos 30 años.

Ver a tan sólo unos centímetros las casas de l’Estaque o el Violon de Braque fue un lujo que casi me pierdo. Y no me lo hubiera perdonado. Trazos que podría contemplar durante horas con una sonrisa mientras trato de adivinar cada tejado.

Lo mejor de la exposición fue que además, permitía ver retratos que consistían en sí mismos en auténticas obras de arte: Fotografías de Henry Cartier-Bresson con quien, además de cumpleaños comparto ese gusto por tratar de captar qué hay más allá de la apariencia.

Retrato de Pierre Bonnard en su casa Le Cannet, Francia. 1944
Prueba en gelatina-bromuro. 30 x 40cm.

Me gustó especialmente la imagen que tomó de Pierre Bonnard en su taller de paredes desnudas y austeridad cisterciense. Una imagen de un artista rodeado sólo de lo que le es necesario, sus lienzos, sus notas y una radio para conectarse a la realidad. Un hombre delgado, agazapado cerca de un radiador quizá para huir de la frialdad de la estancia de paredes húmedas. Un pintor que observa el mundo con detalle a través de sus pequeñas lentes y le devuelve lo que provoca en su interior.

Ficha:

Del futuro al pasado. Obras maestras del arte contemporáneo. 30 años 30 artistas
Del 22 de mayo al 20 de octubre de 2008
Ibercaja Patio de la Infanta. Zaragoza

El chico del infierno

Octubre 26, 2008

“Daría mi vida por ella… pero también quiere que lave los platos” - Hellboy


Adoro a Rojo :)

Ficha:

Hellboy II y el Ejército Dorado de Guillermo del Toro, 2008

Guión de Mike MIgnola y Guillermo del Toro

Piezas

Octubre 22, 2008

Hace unos días me lamentaba porque un resfriado me impedía pasear por las salas de El Prado tal como había planeado. Pero he descubierto que ayer mismo se inauguró una exposición de litografías de Honoré Daumier en la capital. Ahora me alegro de haber retrasado el viaje.

Siento un cariño especial por Daumier, por su rebeldía, por su coraje, por su ingenio, por su perseverancia, por su lucha por las libertades y su contínua denuncia de lo corrupto. Su obra es de ésas que siglos después seguirá vigente y no necesitará de intérpretes, porque es sencilla, clara y muy directa.

Cuando pienso en él vienen varias imágenes a mi memoria, las dos versiones del vagón de tercera y la que para mí es su litografías más bella:

Rue Transnonain, le 15 Avril 1834. Litografía, 33.9 x 46.5 cm (1834)

Una imagen dura, como lo fue su vida. Una imagen que habla de barbarie, de la violencia, de muerte, de locura y de impotencia. De tres generaciones exterminadas durante la noche por una revolución que no entendía de inocencia. De soldados aterrados por el asesinato de un compañero, que claman venganza y disparan con ojos ciegos a las personas que se encontraban en el lugar que creyeron amenazador para ellos. De un padre que trata de proteger inútilmente a su hijito ocultándolo con su cuerpo. De unos inertes abuelos que ven el fin de todo en lo que creyeron.

Sin embargo la escena carece de violencia, y consigue transmitir una inquietante calma. Daumier escogió representar el momento posterior a los disparos, ése en el que ya no se oye ningún ruido, ni siquiera un gemido o un lamento, ni un llanto de niño, sólo silencio.

Baudelaire, otro de esos personajes a los que adoro, lo describió con una precisión absoluta: “Sólo reinan la muerte y el silencio”

Ficha:

Honoré Daumier

Fundación Banco Santander, Ciudad Financiera Boadilla del Monte, Madrid

Del 21 de octubre de 2008 al 11 de enero de 2009

Nuevos viejos horizontes

Octubre 21, 2008

Tenía todo calculado, terminaría los estudios, emigraría a una ciudad con mar, trabajaría en una gran empresa… Ya estaba todo previsto. Viviría con Coco, mi compañera de clase, y luego tal vez acabaría cambiándole el sitio a Pepo. Pero como dijo alguien la vida es todo aquello que te sucede mientas tú planeas otra cosa. Y de la noche a la mañana todo cambió y todos esos planes fueron sustituídos por algo que nunca imaginé.

Con el paso del tiempo, las cosas han cambiado mucho, y aún así ahora me encuentro en un momento que puede ser un nuevo punto de partida.

Empiezo a pensar en retomar viejos objetivos, desde una óptica diferente, acaso más sosegada, más tranquila. Y aunque me da miedo abandonar todo lo que he construído, pienso que quizá ésta sea la pieza que falta para que el puzzle encaje nuevamente. No tengo las ataduras propias de mi edad, ni hipoteca, ni pareja, ni nada que me ancle a esta ciudad de lunes a viernes excepto mi amor incondicional por ella. Mi familia estará siempre aquí, y apenas notarían mi ausencia. A los amigos podría veros cada fin de semana, y por supuesto las excursioncITAs podrían tener un nuevo destino ;)

Puede que todos estos pensamientos sean sólo fruto de la sensación de inestabilidad que se respira en el trabajo, pero puede que en el fondo sea ése el empujón que necesito.

En el espigón

Octubre 20, 2008

Me gusta madrugar los domingos.

Me encanta la calma que se respira por la mañana, cuando la mayoría de la gente sigue durmiendo. Las calles vacías, el silencio de la ciudad, el desayuno pausado… parece que el tiempo se paralice durante unas horas. Y ésas son mis favoritas.

Ayer recordé las mañanas de domingo en Palma, cuando me despertaba temprano dispuesta a sentarme en el sofá y devorar algún libro, e iba primero a la cocina para beber un poco de agua o prepararme el desayuno con los ojos todavía cerrados. Y mientras abría la nevera en modo casi automático, un ruído me hacía girar la cabeza y soltar un grito mientras retrocedía aterrada hasta el pasillo. Eso era señal de que papá había pescado. Alguno de los congrios que había dejado en el fregadero todavía vivos, había logrado escapar de su cárcel y andaba arrastrándose por el suelo de la cocina buscando un mar que ya no vería. Al instante toda la familia se reunía conmigo en el pasillo y tras el primer momento de susto todo acababa en una carcajada colectiva… y el consabido reproche: “Felipe, ¿por qué no los dejas en otro sitio? En la bañera o en un balde en el lavadero”. Era en una de esas casa que todavía se construían con lavadero, que todavía olían a familia, a infancia, a inocencia.

La escena se repitió en muchas ocasiones. A veces conmigo, otras con mi madre o mi hermana, con los congrios reptando por el suelo o deslizándose dentro del fregadero.

Ahora echo de menos los congrios, y las pequeñas cajas de lombrices envueltas en papel de periódico y guardadas en el frigorífico que tanto me repugnaban. Ahora, a veces, miro de reojo las cañas y pienso que nunca más se desplegaran. Yo no concibo la pesca o la caza si no es por una cuestión de supervivencia, y aún así no sé si sería capaz de quitar la vida a otro ser. Pero cada vez que vuelvo a casa de mis padres no puedo evitar tocar esas cañas y pensar en todo lo que un día nos dieron.

Promesas

Octubre 19, 2008

Viviendo de cerca los preparativos de una boda, te planteas si realmente merece la pena todo esa parafernalia.

La ceremonia tanto religiosa como civil es, a mi modo de ver, una obra de teatro en la que los protagonistas intentan convencer al numeroso público de lo fuerte y duradero que es su amor. Creo que sería mucho más bonito algo más privado e íntimo, algo que debería quedar entre dos personas, que no necesite de escenario ni guión. Algo así como lo representó Van Eyck, aunque sin la carga religiosa (no creo en la existencia de ningún ser divino así que esa parte no me encaja)

Los excesos que acompañan estas celebraciones me parecen injustificados. Es lógico querer compartir la alegría de haber encontrado a la persona con la que se desea envejecer, pero podría ser diferente, más cercano, menos pomposo, rodeados de quienes realmente se aprecia, de los que se alegran de verdad, eludiendo compromisos y falsas cortesías.

Viendo cómo transcurren los meses anteriores al “gran día”, los nervios, los disgustos, el abuso de consumo, y la locura general que invade todo lo relacionado con el enlace, cada día creo que lo tengo más claro.

Si me llegara a casar preferiría que fuese en Las Vegas, vestida de Lily Monster, o Marilyn o lo que sea… preferiría dar el “Sí, quiero” en una iglesia con flores de plástico, y música estridente, ante un Elvis que mueva las caderas mientras guíe la ceremonia. Preferiría reirme y recordar ese día como algo divertido sin pasar meses de agobios porque todo ha de estar controlado milimétricamente. Preferiría disfrutar con la persona amada, preferiría unas fotos movidas hechas con una cámara casera, preferiría una cena a solas con la pareja… a la vuelta a casa ya habría tiempo para compartirlo.

Que lo que “El Rey” una, no lo separe el hombre… ;)

pd: Tata… Viva Las Vegas!!! :P

Trampantojo

Octubre 17, 2008

Últimamente veo en los anuncios y los estantes del supermercado pan de molde que intenta parecer pan de barra. Y me resulta curiosa esa “imitación”.

Desde que vivo sola, apenas compro pan de barra. Por la mañana, no hay tiempo para ello, a mediodía, una hora para comer lo-que-sea-que-lleves-en-el-tupper no da para mucho, y por la noche no tiene sentido comprar una barra para darle apenas un pellizquito.

Ese pan de molde, al menos en mi caso, resulta una buena opción. Un buen engaño para los sentidos.

Pero creo que más allá de procurarnos la sensación visual de comer “pan de verdad”, tal vez trata de disimular otra realidad. La de personas que viven solas, y no comparten una barra mientras comen, ni pelean entre risas por el “cuscurro”, para las que comer no implica un tiempo de disfrute y reencuentro sino una rutina de supervivencia.

Quizá con el pequeño engaño que supone la forma del pan de molde, parezca que se atrapa por un instante la sensación de compañía.

Tiempo

Octubre 13, 2008

Es paradójico que durante el año casi nunca consigamos sacar tiempo para reencontrarnos con personas que por diferentes causas han dejado de estar presentes en el día a día, aunque las sigamos apreciando mucho y sin embargo en las épocas más ajetreadas del año, como navidades o pilares, sacamos tiempo de donde no lo hay para dedicarles unas horas. Paradójico y fantástico.

El último finde he estado reviviendo la adolescencia en el concierto de Europe con mis amigas del pueblo, he pasado la Ofrenda con compañeros de la universidad, y hoy he tomado un vermut con los compis del viaje más improvisado que he hecho nunca.

Me encanta.